lunes, 1 de junio de 2026

La Virgen María en ejemplos 23: Santa muerte de una pastorcita

 


Una pastorcilla que guardaba ganado tenía puesta toda su afición y delicia en ir muchas veces a una ermita de nuestra Señora, edificada en el monte, y pasar allí el tiempo en obsequios y amorosos coloquios con su dulce Madre. Y por no estar la imagen, que era de bulto, tan adornada como convenía, le hizo con mucha fatiga un manto decente. Un día trajo una guirnalda de flores silvestres, y subiéndose al altar, se la puso, diciendo: «Madre mía, yo quisiera que fuese una corona de oro y piedras preciosas; pero como pobre os ofrezco esta guirnalda de flores: aceptadla en testimonio de lo mucho que os amo.» Con estos y otros obsequios semejantes procuraba venerarla y servirla.

Veamos ahora cuál fue la recompensa de parte de la tierna Señora para con esta su querida hija. Habiendo caído enferma de peligro, sucedió que yendo por allí de viaje dos religiosos, y habiéndose sentado a descansar a la sombra de un árbol, tuvieron una visión, el uno en sueños y el otro despierto. Vieron que se acercaba una compañía de doncellas y una entre todas mucho más hermosa y llena de majestad, a la que preguntó uno de ellos: «Señora, ¿quién sois y a dónde vais por estos caminos?» «Soy la Madre de Dios — respondió — . que con estas Santas Vírgenes voy a visitar aquí cerca a una pastorcilla que se está muriendo, pues ella me ha visitado muchas veces a Mí.» Y dicho esto, desaparecieron. Los dos religiosos siervos de Dios se dijeron uno a otro: «Vamos también nosotros.» Y llegando a la choza, Hallaron a la moribunda echada en la paja. La saludaron, y ella les dijo: «Hermanos, pedid a Dios que os abra los ojos del alma para que veáis la compañía que me asiste.» Se arrodillaron y vieron a la Virgen. que, con una corona en la mano, estaba consolándola. En esto comenzaron las vírgenes a cantar, y al mismo tiempo se desató del cuerpo aquella alma dichosa. María le puso la corona y tomándola en sus dulces brazos, se la llevó consigo al Cielo. 


  Las Glorias de María 
San Alfonso María Ligorio

Milagros del Escapulario 26 - Salvados de un inminente naufragio

 


Salvados de un inminente naufragio 

La Rvda. Madre María del Carmen Primo de Rivera, nos refiere así el gran prodigio verificado por nuestra Santísima Madre del Carmen en la persona de sus sobrinos el Excmo. Sr. Duque de Primo de Rivera y su esposa Margot. 

"Muy amado Padre en Cristo: No es otro el objeto de escribirle que el de fomentar la devoción en las almas a nuestra Madre bendita del Carmen, con el favor milagroso concedido a Miguel, mi sobrino, y que él me ha referido telefónicamente, siendo por esto escasos los detalles que le doy. Me dijo así : 

"Quiero que sepas, tía Carmen, el favor que nos ha concedido la Virgen Santísima, por medio del Santo Escapulario que me regalaste al despedirnos y al cual debemos la vida. 

"Salimos Margot y yo con una señora inglesa, a dar un paseo en un bote de vela, cuando el mar estaba tranquilo, sin más tripulante que yo, que no entiendo nada. Marchábamos perfectamente cuando, de pronto, se levanta un viento contrario y fuerte, y el bote empieza a correr con velocidad vertiginosa, próximo a irse a pique. Allí no había otra salvación que la de echar la vela abajo, pero ninguno sabíamos. Me quito la chaqueta y empiezo a manipular de un lado a otro, invocando a la Estrella de los Mares, a la Virgen Santísima del Carmen. 

"Me inclino a recoger un cordel que había en el fondo de la barca y se me enreda en él el Santo Escapulario; aquel era el cordel de salvación, que sube, sube con el Escapulario tremolado como bandera victoriosa, mientras la vela caía desplomándose por sí sola y dándonos la salvación". 

Este hecho acaeció en Algeciras, en pleno Estrecho de Gibraltar, y no necesita comentarios. Yo desearía se publicase para gloria de nuestra Santísima Madre del Carmen. 

"María del Carmen Primo de Rivera. A. C. J." 

 
Milagros y Prodigios del Santo Escapulario del Carmen 
por el P. Fr. Juan Fernández Martín, O.C.
Editado en 1956

jueves, 28 de mayo de 2026

Aberraciones postconciliares



 Tapejar 1

Acólitas bailan en una iglesia brasileña

La escena anterior es común en la iglesia de Nuestra Señora de Aparecida en la ciudad de Tapejara, Estado de Paraná, Brasil. Jóvenes bailan alegremente alrededor del sacerdote dentro de la iglesia, como si estuvieran en un parque infantil al aire libre.

Obviamente, recibieron instrucciones del padre Carlos Figueiredo, en el centro. Como todos van vestidos de acólitas y el sacerdote lleva sus vestimentas litúrgicas, podemos suponer fácilmente que se preparaban para la Misa.

Todo está fuera de lugar: las mujeres no deben celebrar la Misa, no deben bailar en la iglesia, especialmente ante el altar, no deberían tener una actitud tan ligera y juguetona en un lugar sagrado donde se renovará el Sacrificio del Calvario. Y, principalmente, no deberían ser enseñados por el sacerdote.

No obstante, esto es lo que los obispos dicen a los sacerdotes, los arzobispos a los obispos que hagan, y los papas conciliares ordenan a los arzobispos.

Abajo, en la última fila a la izquierda, el superior inmediato del padre Figueiredo, el obispo de Umuarama João Mamede Filho, a la derecha, el arzobispo de Maringá Severino Clasen, superior inmediato del obispo Mamede.


Tapejara 2



jueves, 21 de mayo de 2026

Aberraciones postconciliares

 

Bergoglio con los paganos.



Bergoglio con la estatua de Lutero en el Vaticano.



Bergoglio y el transexual Diego Neria



Bergoglio con tiara de globos



Bergoglio con férula sin Crucifijo



Bergoglio recibiendo la bendición de obispo anglicano.


Bergoglio con el patriarca Bartolomé.



Bergoglio con paganos brasileños.