martes, 12 de mayo de 2026
martes, 5 de mayo de 2026
sábado, 3 de enero de 2026
Milagros del Escapulario 24 - No muere jamás con su Santo Escapulario quien repudia la gracia.
No muere jamás con su Santo Escapulario quien repudia la gracia.
miércoles, 10 de diciembre de 2025
viernes, 5 de diciembre de 2025
Milagros del Escapulario 23 - Padece graves enfermedades uno que se mofa del Escapulario...
y sana luego que lo viste arrepentido
lunes, 8 de septiembre de 2025
Profecías de la Beata Elena Aiello - Fiesta del Inmaculado Corazón. 22 de agosto de 1960
La Virgen dice: "¡La hora de la justicia de Dios está cerca, y será terrible!"
"Enormes azotes son inminentes en el mundo, y varias naciones se verán
afectadas por epidemias, hambrunas, grandes terremotos, terribles huracanes,
con desbordamiento de ríos y mares, que traen la ruina y la muerte".
"Si la gente no reconoce en estos flagelos (de la naturaleza) las advertencias de la Divina Misericordia, y no regresa a Dios con una vida verdaderamente cristiana, Otra terrible guerra vendrá del Este al Oeste. Rusia con sus ejércitos secretos batallara América: arribara a Europa.
El río Rin se desbordará de cadáveres y sangre. Italia, también, será hostigada por una gran revolución, y el Papa sufrirá terriblemente".
"Difunde la devoción a mi Inmaculado Corazón, para que muchas almas sean conquistadas por mi amor y para que muchos pecadores puedan regresar a mi Corazón Materno. No temas, porque acompañaré con mi protección maternal a mis fieles, y a todos aquellos que acepten mis advertencias urgentes, y ellos, especialmente por el rezo de mi Rosario, serán salvados. "
martes, 19 de agosto de 2025
martes, 12 de agosto de 2025
Profecías de Nuestra Señora del Buen Suceso (Siglo XVII)
Era el año 1634 cuando, a las 3 en punto de la madrugada del 2 de febrero, la Madre Mariana de Jesús Torres, abadesa del convento Concepcionista en la ciudad de Quito, vio la lámpara que ardía en el santuario cerca del Santísimo Sacramento parpadear y apagarse, dejando la iglesia en total oscuridad. Sus sentidos se entumecieron, y vio una luz celestial que iluminaba toda la iglesia. Era la Reina del Cielo quien, después de hacer a la mecha prenderse otra vez, dijo estas palabras a la Madre Mariana: “Amada hija de mi corazón, Yo soy María del Buen Suceso, su madre y protectora”.
Tras profetizar sobre la muerte de la vidente y el
futuro del monasterio, Nuestra Señora del Buen Suceso empezó a explicar a la
Madre Mariana los varios significados de que se hubiese apagado la
lámpara: “En el siglo diecinueve, hacia su final, y a través de la
mayor parte del siglo veinte, muchas herejías abundarán en esta tierra, que
será entonces una república libre. La preciosa luz de la Fe se extinguirá en
las almas debido a la casi total corrupción de las costumbres. Para entonces
habrán grandes calamidades, físicas y morales, públicas y privadas. Las pocas
almas que preservarán la devoción a la Fe y las virtudes sufrirán cruel e
indescriptible congoja, algo así como un prolongado martirio; muchos de ellos
irán a la tumba debido a la violencia del sufrimiento y serán considerados
mártires que se sacrificaron a sí mismos por la Iglesia y la Nación. Para
obtener la libertad de la esclavitud de esas herejías, aquellos a quienes el
misericordioso amor de mi Santísimo Hijo haya destinado para tal restauración necesitarán
gran fuerza de voluntad, constancia, valor y mucha confianza en Dios. Para
probar la Fe y Confianza del Justo, momentos vendrán en que todo parezca
perdido y paralizado, pero ellos serán el feliz comienzo de la completa
restauración”.
Profecías a cumplirse
Al indicar el agente de la crisis tan catastrófica que describe en sus profecías sobre los siglos XIX y XX, Nuestra Señora del Buen Suceso se refiere a las herejías en general y a las sectas, o simplemente a la secta (Masonería).
Esas herejías o sectas tendrían el poder para
extender sus garras desde el recinto sagrado del Templo hasta el hogar,
influenciando perniciosamente todos los campos de la actividad humana.
Libertinaje, impureza, corrupción de mujeres y
niños
“...Se desbordarán las pasiones y habrá una total corrupción de costumbres, por casi reinar Satanás con las sectas masónicas, tendientes principalmente a corromper a los niños para sostener con ese medio la corrupción general. ¡Ay de los niños de ese tiempo!: el sacramento del Bautismo lo recibirán difícilmente, la Confirmación, de igual manera”.
“Habiéndose apoderado la secta de todas las clases sociales, tendrá tanta sutileza para introducirse en los hogares domésticos, que perdiendo a la niñez, se gloriará el demonio de alimentarse con el exquisito manjar de los corazones de los niños. En esos aciagos tiempos, apenas se encontrará inocencia infantil, de esa manera irán perdiéndose las vocaciones para el sacerdocio, que será una verdadera calamidad”.
La virginidad habrá casi desaparecido
“La atmósfera repleta del espíritu de impureza, el que a manera de un mar inmundo correrá por calles, plazas y sitios públicos con una libertad asombrosa de manera que casi no habrá en el mundo almas vírgenes. La delicada flor de la virginidad, tímida y amenazada de completa destrucción, lucirá de lejos”.
Puerta abierta para el divorcio, el concubinato,
los hijos ilegítimos, la educación laica...
“El sacramento del matrimonio, el que representa la unión de Cristo con la Iglesia, será atacado y profanado en toda la extensión de la palabra... [se aprobarán] inicuas leyes procurando extinguirlo, facilitando a todos vivir mal y propagándose la generación de hijos mal nacidos y sin la bendición de la Iglesia, irá decayendo rápidamente el espíritu cristiano”.
“Apagándose la luz preciosa de la fe hasta llegar a casi una total y general corrupción de costumbres; esto, unido con la educación laica, será motivo de escasear las vocaciones sacerdotales y religiosas”.
Desestima por la unción de los enfermos
“El sacramento de la extremaunción, por ese tiempo en el que faltará en esta pobre Patria el espíritu cristiano, será poco acatado y muchas personas morirán sin recibirlo, ya por descuido de las familias, como por un mal entendido afecto hacia sus enfermos...”
La Sagrada Eucaristía será profanada y pisoteada
Peor aún se dará con la Sagrada Comunión: “¡Ay, cuánto siento manifestarte que habrá muchos y enormes sacrilegios públicos y también ocultos, profanando la Sagrada Eucaristía!... Mi Hijo Santísimo se verá rodado por el suelo y pisoteado por inmundas plantas”.
Muchas naciones serán castigadas por los pecados de
sacerdotes y religiosos
“Sabe aún que la Justicia Divina acostumbra descargar castigos terribles sobre naciones enteras, no tanto por los pecados del pueblo, cuanto por los de los sacerdotes y religiosos, porque estos últimos son llamados, por la perfección de su estado, a ser la sal de la Tierra, los maestros de la verdad y los pararrayos de la Ira Divina”.
Por servirle a medias, renegará Dios de muchas
almas
El Niño Jesús reveló a la madre Mariana que muchas almas religiosas y sacerdotales “quieren servirme a medias, conservando sus caprichos y genios, satisfaciendo en todo sus voluntades y tomando libertades incompatibles con su estado y profesión. Yo no las tolero; nada por la mitad me agrada. Yo las abandono y dejo que sigan todos los deseos de su corazón pervertido para desconocerlas delante de mi Padre Celestial. ¡Ay de aquéllos y de aquéllas!”
Quien debía hablar, callará
“Casi no se encontrará inocencia en los niños ni pudor en las mujeres, y en esta suprema necesidad de la Iglesia, callará quien a tiempo debió hablar”.
Esta grave omisión es repetida por la Santísima Virgen en la siguiente aparición, el 2 de febrero de 1610: “Campearán los vicios de impureza, la blasfemia y el sacrilegio en aquel tiempo de depravada desolación, callando quien debería hablar”.
Los que deberían defender los derechos de
la Iglesia, darán la mano a sus enemigos
Nuestra Madre Santísima hace a su hija dilecta esta
terrible declaración:
“Tiempos funestos sobrevendrán, en los cuales... aquellos que deberían defender en justicia los derechos de la Iglesia, sin temor servil ni respeto humano, darán la mano a los enemigos de la Iglesia para hacer lo que éstos quieran”.
Cuando todo parezca perdido, será el inicio del triunfo de María
Como en Fátima, después de la previsión de catástrofes para la Iglesia y la civilización cristiana, la previsión de una espléndida victoria.
Así, al tratar de la propagación de las herejías en los siglos XIX y XX, María del Buen Suceso revela a la madre Mariana de Jesús Torres:
“El corto número de almas en las cuales se conservará el culto de la fe y de las buenas costumbres sufrirá un cruel e indecible al par que prolongado martirio; muchas de ellas descenderán al sepulcro por la violencia del sufrimiento y serán contadas como mártires que se sacrificaron por la Iglesia y por la Patria”.
“Para libertar de la esclavitud de estas herejías, necesitarán gran fuerza de voluntad, constancia, valor y mucha confianza en Dios aquéllas a quienes destinará para esta restauración. El amor misericordioso de mi Hijo Santísimo, para poner a prueba en los justos esta fe y confianza llegarán momentos en los cuales, al parecer, todo estará perdido y paralizado, y entonces, será feliz principio de la restauración completa”.
Y, después de referirse a la prevaricación en las filas eclesiásticas, Nuestra Señora afirma:
“Ora con instancia, clama sin cansarte y llora con lágrimas amargas en el secreto de tu corazón, pidiendo a nuestro Padre Celestial, que por el amor al Corazón Eucarístico de mi Hijo Santísimo ponga cuanto antes fin a tan aciagos tiempos, enviando a esta Iglesia el Prelado que deberá restaurar el espíritu de sus sacerdotes”.
“A ese hijo mío muy querido lo dotaremos de una capacidad rara, de humildad de corazón, de docilidad a las divinas inspiraciones, de fortaleza para defender los derechos de la Iglesia y de un corazón tierno y compasivo. En su mano será puesta la balanza del Santuario, para que todo se haga con peso y medida, y Dios sea glorificado”.
Para que esto no suceda, el demonio y sus secuaces incitarán “todos los vicios”, provocando así “toda clase de castigos, entre ellos la peste, el hambre, la pendencia entre propios y ajenos, la apostasía, perdiendo a un número considerable de almas... Habrá una guerra formidable y espantosa... Esa noche será horrorosísima, porque al parecer humano será triunfante la maldad”.
“Entonces es llegada mi hora en la que Yo, de
una manera asombrosa destronaré al soberbio y maldito Satanás, poniéndole bajo
mi planta y encadenándole en el abismo infernal, dejando por fin libres a la
Iglesia y la Patria de su cruel tiranía”.
FUENTES:
1) Vida Admirable de la Rvda. Madre Mariana de Jesús Torres, escrita alrededor
de 1790 por Fray Manuel de Sousa Pereira O.F.M.
2) Madera para Esculpir la Imagen de una Santa, por Mons.
Dr. Luis E. Cadena y Almeida. Foundation for a Christian Civilization, Nueva
York, 1987.
3) Mensaje Profético de la Sierva de Dios Sor Mariana
Francisca de Jesús Torres y Berriochoa, Quito, 1989, de Mons. Luis E. Cadena y
Almeida.
4)
http://sempefidelis.blogspot.com.es/2009/10/yo-soy-maria-de-el-buen-suceso.html
5) http://www.fatima.org.pe/seccion-verarticulo-460.html
viernes, 4 de julio de 2025
domingo, 23 de marzo de 2025
domingo, 16 de febrero de 2025
Milagros del Escapulario 18 - Castigo ejemplar en un soldado descreido
martes, 29 de octubre de 2024
viernes, 25 de octubre de 2024
martes, 22 de octubre de 2024
martes, 24 de septiembre de 2024
El Infierno de San Anselmo
"Yacen en las tinieblas exteriores. Pues, acordaos, el fuego del infierno no emite ninguna luz. Así como, al mandato de Dios, el fuego del horno Babilónico perdió su calor, pero no perdió su luz, así, al mando de Dios, el fuego del infierno, mientras retiene la intensidad de su calor, arde eternamente en las tinieblas. Es una tempestad de tinieblas que nunca más se acaba, de negras llamas y de negra humareda de azufre ardiendo, por entre de las cuales, los cuerpos están amontonados unos sobre los otros sin una brizna de aire. De todas las plagas con que la tierra de los faraones fue flagelada, una plaga sola, la de la tiniebla, fue llamada como horrible. ¿Cuál es entonces el nombre que debemos dar a las tinieblas del infierno, que han de durar no sólo por tres días, sino por toda la eternidad?
"El horror de esta estrecha y negra prisión es aumentado por su tremendo hedor activo. Toda la inmundicia del mundo, todos los amasijos de escorias del mundo, los desperdicios y basuras del mundo, nos fue dicho, correrán para allá como para una vasta y humeante cloaca cuando la terrible conflagración del último día haya purgado el mundo. El azufre también, que arde allá en tan prodigiosa cantidad, llena todo el infierno con su intolerable hedor, y los cuerpos de los condenados, ellos mismos, exhalan una peste tan pestilente que, como dice San Buenaventura, sólo uno de ellos bastaría para infectar todo el mundo. El propio aire de este mundo, ese elemento puro, se torna fétido e irrespirable cuando queda encerrado largo tiempo. Considerad, entonces, cual debe ser la fetidez del aire del infierno. Imaginad un cadáver fétido y pútrido yaciendo descompuesto y podrido en la sepultura, una materia putrefacta de corrupción líquida. Imaginad tal cadáver preso de las llamas, devorado por el fuego del azufre ardiente y emitiendo densos y horrendos humos de nauseante descomposición repugnante. Y a continuación imaginad ese hedor malsano multiplicado un millón y más, otro millón de millones sobre millones de carcasas fétidas comprimidas juntas en la tiniebla humeante, una enorme hoguera de podredumbre humana. Imaginad todo eso y tendréis una cierta idea del horror del hedor del infierno.
"Pero tal hedor no es en absoluto, horrible pensamiento es éste, el mayor tormento físico al cual los condenados están sujetos. El tormento del fuego es el mayor tormento al cual el demonio tiene siempre sujetas a sus criaturas. Colocad vuestro dedo por un momento en la llama de una vela y sentiréis el dolor del fuego. Pero nuestro fuego terreno fue creado por Dios para beneficio del hombre, para mantener en él la centella de la vida y para ayudarlo en las artes útiles, por el contrario, el fuego del infierno es de otra cualidad y fue creado por Dios para torturar y castigar al pecador sin arrepentimiento. Nuestro fuego terrestre, por otra parte, se consume más o menos rápidamente, conforme el objeto que ataca fuere más o menos combustible, al punto de que la ingeniosidad humana siempre se ha entregado a inventar preparados químicos para garantizar o frustrar su acción. Pero la sulfurosa brea que arde en el infierno es una sustancia que fue especialmente designada para arder para siempre e ininterrumpidamente con indecible furia. Aparte de eso, nuestro fuego terrestre destruye al mismo tiempo que arde, de manera que cuanto más intenso fuere, más corta será su duración, sin embargo, el fuego del infierno tiene la propiedad de preservar aquello que quema, y, aunque arda con increíble ferocidad, arderá para siempre.
"Nuestro fuego terrestre, no importa que intensidad o tamaño pueda tener, es siempre de una extensión limitada; pero el lago de fuego del infierno es ilimitado, no tiene playas ni fondo. Está documentado que el propio demonio, al serle hecha la pregunta por un soldado, fue obligado a confesar que si una montaña entera fuese lanzada dentro del océano ardiente del infierno, sería quemada en un instante, como un pedazo de cera. Y ese terrible fuego no aflige a los condenados solamente por fuera, pues cada alma perdida se transforma en un infierno dentro de si misma. El fuego sin límites se enraízaeterni en su misma esencia. ¡Oh! ¡Cuán terrible es la suerte de estos desgraciados seres! La sangre hierve y rehierve en las venas, los cerebros quedan hirviendo en los cráneos, el corazón en el pecho llameante y ardiente; los intestinos, una masa roja y caliente de pulpa ardiente; los ojos, cosa tan tierna, llameando como bolas fundidas.
"Aún así, cuanto os hablé de la fuerza, de la calidad y la infinitud de ese fuego, es como si fuese nada cuando lo comparamos con su intensidad, una intensidad que es justamente tenida como el instrumento escogido por el Designio divino para castigo del alma así como del cuerpo igualmente. Se trata de un fuego que procede directamente de la ira de Dios, trabajando no sólo por su propia actividad, sino como un instrumento de venganza divina. Así como las aguas del bautismo limpian tanto el alma como el cuerpo, así el fuego del castigo tortura el espíritu junto con la carne. Todos los sentidos de la carne son torturados, y todas las facultades del alma otro tanto: los ojos con impenetrables tinieblas; la nariz con fetideces nauseantes; los oídos con gritos, chillidos y blasfemias; el paladar con materia sórdida, corrupción leprosa, jugos sofocantes e innombrables; el tacto con aguijones y chuzos en brasa y crueles lenguas de llamas. Es a través de varios tormentos de los sentidos que el alma inmortal es torturada eternamente, en su esencia misma, en el medio de leguas y leguas de ardientes fuegos prendidos en los abismo por la majestad ofendida de Dios Omnipotente y soplados en una perenne y siempre creciente furia por el soplo de la ira de la Divinidad.
"Considerad finalmente que el tormento de esa prisión infernal está acrecentado por la compañía de los propios condenados. Las malas compañías sobre la tierra son tan nocivas que las plantas, como que por instinto, se apartan de la compañía, sea la que fuere, que les es mortal o funesta. En el infierno, todas las leyes están cambiadas. Allá no hay ningún pensamiento de familia, de patria, de lazos, de relaciones. El condenado maldice y grita uno contra el otro, y su tortura y rabia se intensifica por la presencia de los seres torturados y enfurecidos como él.
"Todo sentido de humanidad es olvidado. Los lamentos de los pecadores sufrientes llenan los más olvidados rincones del vasto abismo. Las bocas de los condenados están llenas de blasfemias contra Dios, de odio por sus compañeros de suplicio y de maldiciones contra las almas que fueron sus compañeros en el pecado. Era costumbre, en los tiempos antiguos, castigar al parricida, al hombre que habia erguido su mano asesina contra el padre, arrastrándolo a las profundidades del mar en un saco dentro del cual también se colocaban un gallo, un burro y una serpiente. La intención de esos legisladores al inventar tal ley, la cual parece cruel en nuestros tiempos, era castigar al criminal con la compania de animales malignos y abominables. ¿Pero que es la furia de esas bestias estúpidas comparada con la furia de la execración que vomitan los labios abrasados y las gargantas inflamadas de los condenados en el infierno cuando contemplan en sus compañeros de miseria a aquellos mismos que los ayudaran e incitaran al pecado, aquellos cuyas palabras sembraran las primeras simientes del mal en el pensamiento y en la acción de sus espíritus, aquellos cuyas sugerencias insensatas los condujeran al pecado, aquellos cuyos ojos los tentaron y los desviaron del camino de la virtud? Se vuelven contra tales cómplices y los maldicen y odian. No tendrán nunca jamás socorro ni ayuda, ya es demasiado tarde para el arrepentimiento.
"Por último de todo, considerad el tremendo tormento de aquellas almas condenadas, las que tentaron y las que fueron tentadas, ahora juntas, y aún por encima, en la compañía de los demonios. Esos demonios afligirán a los condenados de dos maneras: con su presencia y con sus amonestaciones. No podemos tener una idea de cuan terribles son esos demonios. Santa Catalina de Siena una vez vio a un demonio y escribió que prefería caminar hasta el fin de su vida por un camino de carbones en brasa que tener que mirar de nuevo un único instante para tan horroroso monstruo. Tales demonios, que otrora fueron hermosos ángeles, se tornaron tan repelentes y feos como antes eran de hermosos. Escarnecen y se ríen de las almas pedidas que arrastraron a la ruina. Es con ellos que se hacen, en el infierno, las voces de la conciencia. ¿Por qué pecaste? ¿Por qué diste oído a las tentaciones de los amigos? ¿Por qué abandonaste tus prácticas piadosas y tus buenas acciones? ¿Por qué no evitaste las ocasiones de pecado? ¿Por qué no dejaste aquel mal compañero? ¿Por qué no desististe de aquel mal hábito, aquel hábito impuro? ¿Por qué no oíste los consejos de tu confesor? ¿Por que incluso después de iniciar la primera, o la segunda, o la tercera, o la cuarta, o la centésima vez, no te arrepentiste de tus malas obras y no volviste a Dios, que esperaba simplemente por tu arrepentimiento para absolverte de tus pecados? Ahora el tiempo del arrepentimiento se fue. ¡Tiempo existe, tiempo existió, pero tiempo ya no existirá más para ti! Tiempo hubo para pecar a escondidas, para satisfacerte en la pereza y en el orgullo, para ambicionar lo ilícito, para ceder a las instigaciones de tu baja naturaleza, para vivir como las bestias del campo, o aún peor de lo que las bestias del campo, porque ellas, por lo menos, no son sino brutos y no poseen una razón que las guíe, tiempo hubo, pero tiempo ya no habrá más. Dios te habló por intermedio de tantas voces... pero no quisiste oír. No quisiste aplastar ese orgullo y ese odio de tu corazón, no quisiste arrepentirte de aquellas acciones mal obradas, no quisiste obedecer los preceptos de la Santa Iglesia ni cumplir tus deberes religiosos, no quisiste abandonar aquellos pésimos compañeros, no quisiste evitar aquellas peligrosas tentaciones. Tal es el lenguaje de esos demoníacos atormentadores, palabras de sarcasmo y de reprobación, de odio y de aversión. ¡De aversión, sí! Pues incluso ellos, los mismos demonios, cuando pecaron, pecaron por medio de un pecado que era compatible con tan angélicas naturalezas: fue una rebelión del intelecto, y ellos, estos mismos demonios, tienen que apartarse asqueados y con enojo de tener que contemplar aquellos pecados innombrables con los cuales el hombre degradado ultraja y profana el templo del Espíritu Santo y se ultraja y desprecia a si mismo"
miércoles, 10 de julio de 2024
La Virgen María en ejemplos 3 - Sacrílega acción
viernes, 8 de marzo de 2024
San Juan Eudes: La mayor señal de la ira de Dios sobre un pueblo y el mas terrible castigo...
La mayor señal de la ira de Dios sobre un pueblo y el más terrible castigo que sobre él pueda descargar en este mundo, es permitir que, en castigo de sus crímenes, venga a caer en manos de pastores que más lo son de nombre que de hecho, que más ejercitan contra él la crueldad de lobos hambrientos que la caridad de solícitos pastores, y que, en lugar de alimentarle cuidadosamente, le desgarren y devoren con crueldad; que en lugar de llevarle a Dios, le vendan a Satanás; en lugar de encaminarle al cielo, le arrastren con ellos al infierno; y en lugar de ser la sal de la tierra y la luz del mundo, sean su veneno y sus tinieblas.
jueves, 7 de marzo de 2024
El Castigo se acerca - P. José Domingo María Corbató
(Luz Católica, núm. 26=28 Marzo 1901).
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Creo Señor, pero afirma mi fe; espero en Ti, pero asegura mi esperanza; Te amo, pero inflama mi amor; me arrepiento, pero aumenta mi arrepen...
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La Virgen dice: "¡La hora de la justicia de Dios está cerca, y será terrible!" "Enormes azotes son inminentes en el mundo,...
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Salve, llena eres de gracia; el Señor es contigo. (Lucas, 1, 28). La Virgen María, por un privilegio único en vista de su destino divi...















