Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén.
-
Creo Señor, pero afirma mi fe; espero en Ti, pero asegura mi esperanza; Te amo, pero inflama mi amor; me arrepiento, pero aumenta mi arrepen...
-
La Virgen dice: "¡La hora de la justicia de Dios está cerca, y será terrible!" "Enormes azotes son inminentes en el mundo,...
-
Salve, llena eres de gracia; el Señor es contigo. (Lucas, 1, 28). La Virgen María, por un privilegio único en vista de su destino divi...
