sábado, 19 de octubre de 2024

La Virgen María en ejemplos 7: La batalla de Lepanto se gano por el rezo del Santo Rosario

 


La Historia nos suministra abundantes ejemplos de la solicitud de María en socorrer a los cristianos cuando se hallan en peligro. Referiremos, entre otros, la victoria que los cristianos obtuvieron contra los Turcos, por su protección. Después que esos enemigos de Jesucristo habían triunfado en muchos combates, pasaron al filo de la espada a veinte mil cristianos, en sólo la ciudad de Nicosia, desollando y mutilando un gran número de ellos. No satisfechos con semejantes crueldades, amenazaron con el exterminio a la Cristiandad entera. ¿Qué fuerzas serán poderosas para contener a esos formidables invasores? El Papa Pío V, que a la sazón gobernaba la Iglesia, se esforzó en unir en una santa liga a los príncipes cristianos: les exhorto a armarse contra el enemigo común; pero sólo el Rey de España, Felipe II, el Duque de Saboya, Manuel Filiberto, y algunos otros príncipes italianos, secundaron la voz del Vicario de Jesucristo.

Entonces, Pío V, viendo las fuerzas de los cristianos tan inferiores a las de los infieles, de manera que la victoria, humanamente hablando, hubiera sido imposible, pone toda su confianza en María. Ordena públicas plegarias en toda la Cristiandad: y, lleno de fe, espera el socorro de esta celestial Madre. Enseguida recomienda a todos los generales de la armada cristiana que despidan a todos los hombres de mala vida, y que a los que queden bajo sus órdenes les exija una irreprochable conducta y una perfecta devoción a María. Los combatientes, después de haberse confesado todos, recibido la sagrada Comunión y la bendición papal, se pusieron en marcha contra el enemigo, bajo la égida de la Reina del Cielo.

El ocho de octubre, las dos flotas se encuentran frente a frente en el golfo de Lepanto. Eran las cuatro de la tarde. Las trompetas dan la señal del combate; y los cristianos, al grito de Viva María, se arrojan contra los infieles. Ya hace una hora que se baten con encarnizamiento de una y otra parte, y la victoria está indecisa, cuando he aquí que el generalísimo de la Armada turca cae muerto. De repente los bárbaros caen en el estupor, y la confusión les hace emprender la fuga; sus navíos son tomados al abordaje, arrollados o incendiados, y su derrota es completa. En pocas horas los turcos han perdido treinta mil hombres, doscientos veinticuatro navíos y cuatrocientos veintisiete cañones. Este golpe aplastó el poder musulmán y marcó la era de su decadencia.  


Todos reconocieron que esta prodigiosa victoria fue debida a la protección de María, la que en aquel mismo momento se había dignado revelarlo, por medio de una visión celestial, a su siervo Pío V; quien, en testimonio de gratitud, decretó añadir a las Letanías de la Santísima Virgen, llamadas Lauretanas, la invocación: Auxilium christianorum, ora pro nobis.

(Novena a María Auxiliadora. – San Juan Bosco)
 

sábado, 12 de octubre de 2024

Ntra. Sra. del Pilar, Patrona de la Hispanidad - 12 de Octubre

 


NUESTRA SEÑORA DEL PILAR
PATRONA DE LA HISPANIDAD

Oh Virgen del Pilar, Reina y Madre, España y todas las naciones hispanas reconocen con gratitud tu protección constante y esperan seguir contando con ella.

Obtennos de tu Hijo fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor.

Queremos que en todos los instantes de nuestra vida sintamos que tu eres nuestra Madre.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

lunes, 7 de octubre de 2024

Nuestra Señora del Rosario - 7 de Octubre



LAS QUINCE PROMESAS
DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
A QUIENES RECEN EL ROSARIO 

1.- El que me sirva, rezando diariamente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.

2.- Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.

3.- El Rosario será un fortísimo escudo de defensa contra el infierno, destruirá los vicios, librará de los pecados y exterminará las herejías.

4.- El Rosario hará germinar las virtudes y también hará que sus devotos obtengan la misericordia divina; sustituirá en el corazón de los hombres el amor del mundo al amor por Dios y los elevará a desear las cosas celestiales y eternas. ¡Cuántas almas por este medio se santificarán!.

5.- El alma que se encomiende por el Rosario no perecerá.

6.- El que con devoción rezare mi Rosario, considerando los misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá muerte desgraciada; se convertirá, si es pecador; perseverará en la gracia, si es justo, y en todo caso será admitido a la vida eterna.

7.- Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin auxilios de la Iglesia.

8.- Quiero que todos los devotos de mi Rosario tenga en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia, y sean partícipes de los méritos de los bienaventurados.

9.- Libraré pronto del purgatorio a las almas devotas del Rosario.

10.- Los hijos verdaderos de mi Rosario gozarán en el cielo una gloria singular.

11.- Todo lo que se me pidiere por medio del Rosario se alcanzará prontamente.

12.- Socorreré en todas sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.

13.- Todos los que recen el Rosario tendrán por hermanos en la vida y en la muerte a los bienaventurados del cielo.

14.- Los que rezan mi Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.

15.- La devoción al santo Rosario es una señal manifiesta de predestinación a la gloria.


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La tradición atribuye al beato Alan de la Roche (1428 aprox. - 1475) de la orden de los dominicos el origen de estas promesas hechas por la virgen María. Es mérito suyo el haber restablecido la devoción al santo rosario enseñada por Santo Domingo apenas un siglo antes y olvidada tras su muerte.

jueves, 3 de octubre de 2024

San Ezequiel Moreno Díaz: Yo he gritado contra ese mal...

 


“Creo que uno de los venenos más activos y eficaces con que cuenta el infierno es la mezcla de la verdad y el error, de lo bueno y de lo malo… Yo he gritado contra ese mal, y aún he sufrido por gritar; no me arrepiento de haber gritado: si en este punto tengo que arrepentirme, será de no haber gritado más. La fe se va perdiendo: el liberalismo ha ganado lo indecible y esta espantosa realidad proclama con tristísima evidencia el más completo fracaso de la pretendida concordia entre católicos y liberales. No cabe la tal concordia sin perjuicio del catolicismo”.


San Ezequiel Moreno Díaz